lunes, 27 de septiembre de 2010

BANGKOK, PRIMERA PARADA

Salí sin mayor contratiempo de Calcuta, 16 de septiembre, volando dentro de un gran ave motorizada camino de Bangkok. Fue para mi sorprendente lo rápido que se desplazaba este artilugio. En un pestañear atravesó el mar del golfo de Bengala y se adentró en el territorio de Birmania. Mientras me lo permitían las nubes, no dejaba de mirar el suelo, miles de metros abajo, y escrutaba el territorio que no pisaría porque sus fronteras terrestres, y marinas, están cerradas. En algo más de dos horas el avión aterrizó en la capital de Tailandia.

jueves, 16 de septiembre de 2010

ISLAS ANDAMAN: BELLAS PLAYAS, UN COCODRILO Y A LO LEJOS, CANÍBALES

ATENCIÓN LECTOR: este artículo contiene material gráfico que puede herir la sensibilidad del público adulto. No recomendado para mayores de 18 años.

Empapado entré a la enorme nave de espera anterior al puerto. Allí me encontré de nuevo con el trío checo que había encontrado en Darjeeling. Como las condiciones meteorológicas no permitían hacer excursiones en el Himalaya habían decidido viajar hasta las Andamán. Además estaban allí Wiet, un holandés serio pero con cierto sentido del humor y Anton, un finlandés de lo más amigable. En seguida le conté que hace años visité su país, pero la dificultad de los nombres de aquel lugar helado me impidió darle una lista detallada de lo que visité. Qué cabeza la mía.

domingo, 5 de septiembre de 2010

CALCUTA, IDAS Y VENIDAS, Y UNA ÚLTIMA ESCAPADA AL HIMALAYA

El viaje en tren de Benarés hasta Calcuta partió con ocho horas de retraso en plena madrugada. Cansado como estaba dormí bien, aunque todo sudado y churretoso, y aunque uno se va haciendo a estas cosas, en esos momentos no dejo de pensar en fuentes de agua templada que riegan mi cuerpo.
Una vez comentaba Miguel de la Quadra que lo peor de la prueba del Camel Trophy (¿sus acordáis?) era la imposibilidad de asearse, y que para mucha gente este era el impedimento principal para participar.

sábado, 21 de agosto de 2010

BENARÉS, AHORA LLAMADA VARANASI

Así pues el 17 de agosto arribamos con poco retraso a la milenaria y muy santa ciudad de Benarés.
Las dos chicas leridanas querían quedarse en la estación de tren para comprar los billetes para Kahurajo y adelantar así un trámite. Quedamos Robert y yo en encontrarnos con ellas en el Shanti Guesthouse o en el de al lado, junto al ghat de Manikarnika, en la zona norte del Benarés antiguo. Nunca volvimos a verlas.

martes, 17 de agosto de 2010

AGRA Y LA FOTOGENIA

El 14 de agosto cogí el tren que por la mañana, en algo más de tres horas, me llevó a Agra desde Nueva Delhi.
En el vagón hubo una pequeña discusión. Resulta que al otro lado del pasillo, ocupando dos asientos, un musulmán de gesto serio se negaba a ceder uno de ellos a su legítimo propietario, un japonés que había tenido la mala suerte de tocarle al lado. El tipo decía que esos dos eran suyos porque lo interpretaba como uno solo, como si fuera una cama en un tren nocturno. Como no atendía al japonés yo me uní a la discusión, pero el caradura no se daba por enterado. Tuvo que venir el revisor un rato después y explicarle lo mismo que nosotros argumentábamos: que por el día no hay camas. Finalmente el niponés pudo sentarse junto al fiel seguidor de Alá.

sábado, 14 de agosto de 2010

DELHI NO ES TAN HORRIBLE

Y llegué a Delhi, un lugar temido lárgamente porque todo el mundo me hablaba horrores de la capital de India. El autobus paró en un solar de Old Delhi que era una papilla de barro y basura perfectamente fundidos. Rechacé las nefastas ofertas de los taxistas, que me ofrecían llevar, por precios elevados, al hotel que ellos proponían. Gracias a Uri y Nati tenía una tarjeta de un hotel de Pahar Ganj, por lo que tenía claro a donde dirigirme, si bien no sabía si tendría sitio.

miércoles, 11 de agosto de 2010

EL TEMPLO DORADO

El día 9 de agosto, al día siguiente de la visita a la frontera hindo paquistaní y ya con una enorme colección de picaduras de mosquito en mi tren inferior, me fui a visitar el Templo Dorado. Como no llovía, pude pasear cómodamente por el lugar.

Amritsar es la capital y ciudad santa del Punjab, la tierra de los Sikhs, Sijs o tal como se debería pronunciar para el castellano parlante: Sikjs.