Permanecí un par de días más en Leh ya que el agradable clima del lugar me motivaba a apurar aún un poquito más la maravillosa tierra de Ladakh. En esos días trabajé intensamente en el blog e incluso pude hasta conectarme a internet, cosa que antes de marchar a las enseñanzas era casi imposible porque siempre estaba cortada la comunicación, que los cachemiros son unos intrigantes.
Me encontré por Leh a Sarah, la mujer que había conocido en Pokhara y que al igual que Alicia, encuentra más estimulante estar fuera de su tierra. Cené con ella mi última noche completa en Leh y le comenté que seguramente iría a las islas Andaman para desde allí saltar a Tailandia. Me dijo que igual nos volvíamos a encontrar en tan remoto archipiélago ¿me estaría persiguiendo? me pregunté.
Me encontré por Leh a Sarah, la mujer que había conocido en Pokhara y que al igual que Alicia, encuentra más estimulante estar fuera de su tierra. Cené con ella mi última noche completa en Leh y le comenté que seguramente iría a las islas Andaman para desde allí saltar a Tailandia. Me dijo que igual nos volvíamos a encontrar en tan remoto archipiélago ¿me estaría persiguiendo? me pregunté.
